Entrevista al chileno Antonio Skármeta (Notimex)
A sus 67 años bien vividos, el jovial y versátil escritor chileno Antonio Skármeta es un intelectual del Siglo XXI que trabaja en una Apple portátil último modelo, que usa el e-mail y que sin embargo afirma que el Internet “está pasado de moda”.
Lo dice sin dudar un ápice, sin temor a ser acribillado en el ciberespacio por la generación “blooguera” y sin que su propósito sea cuestionar la utilidad de las nuevas maravillas tecnológicas: su razonamiento sólo parte de un referente de vigencia mayor: el libro.
“El libro es lo más moderno del mundo. Internet está pasado de moda”, plantea Skármeta durante una entrevista en la terraza de su confortable casa de Las Condes, un exclusivo barrio de Santiago de Chile, donde por estos días radica este escritor trotamundos.
- Sin embargo, maestro –-preguntamos al autor de “El cartero de Neruda”, que inspiró la exitosa película “Il Postino”—- hay escritores jóvenes que auguran la desaparición del libro impreso y dicen que el futuro de la literatura está en Internet, en el libro electrónico.
- Bueno -–responde– cualquiera puede augurar cualquier cosa. Yo apuesto en las carrera de caballos (es un gran aficionado a la hípica) y siempre auguro cuál es el caballo que va a ganar y después pago las consecuencias. Pero no. Yo veo al libro maravillosamente establecido.
“Hablo del libro en el formato actual, prensado, las portadas, la belleza de la forma, y creo que es muy cómodo el tránsito visual del ojo a la página; en la pantalla es irritante. El mundo electrónico es un buen instrumento de trabajo, pero para el placer. Para la creación, no”.
- ¿Esto quiere decir que a usted le cuesta convivir con las nuevas herramientas tecnológicas? –-preguntamos.
- Convivo con muchos fenómenos del Siglo XXI muy bien. Por ejemplo, una de las cosas maravillosas es el lápiz –-ironiza divertido, con mirada de niño travieso–: el lápiz es muy bueno, tiene gomita, es una maravilla, permite que uno esté muy cerca del alma del papel, lo encuentro encantador.
“También uso el mail -–aclara–, uso la computación, escribo en el computador. Pero el “blog”, el “facebook” y todo eso me parece una simpática democracia que yo creo que no es para escritores. Los escritores se deben someter al escrutinio público de otra manera. Eso está bien para la generación que lo inventó”.
Considera, además, que el libro es fantástico porque “tú lo agarras, te lo llevas a la playa, no tienes que enchufar a ningún lado, no necesitas batería ni espacios especiales ni zonas ‘Wi-Fi’. Tú tienes tu libro y lo lees en la playa, en la cordillera. en un lugar donde no hay luz, prendes una vela y ya está”.
Nadie puede poner en duda que Skármeta es un escritor de la modernidad. Ha incursionado en el cine y la radio, como guionista, actor y director; en teatro, como actor y dramaturgo; en prensa escrita, como columnista, y en televisión, donde realizó y condujo durante años “El show de los libros”. Ha sido un autor multimedia.
Siempre ha estado abierto a diferentes formatos y a los géneros literarios más variados, desde el cuento hasta las obras de teatro, pasando por el ensayo, la novela, que es su fuerte, e incluso muestra interés por escribir telenovelas para la televisión mexicana.
Hace algún tiempo, la productora mexicana Argos le hizo una propuesta en ese sentido “y lo conversamos”, pero por ese entonces, en el año 2000, el presidente chileno Ricardo Lagos lo nombró embajador de su país en Alemania, y el proyecto se pospuso.
“Ahora lo tendría en cuenta (el escribir una telenovela), pero tendría que ser algo que me diera una gran satisfacción espiritual, digamos, y que los productores fueran dúctiles a una imaginación literaria que aspira a un producto estético”, plantea el autor.
Aclara, sin embargo, que “en mi caso (ese material televisivo) se apartaría un poco de las formas convencionales de la telenovela”. Piensa, más bien, en una miniserie de unos cinco episodios que tuviera “un carácter poético, literario, parecido al cine”.
Las telenovelas habituales le parecen “chorizos que duran tres-cuatro meses y creo que me falta la técnica y la paciencia para hacer algo así”.
“En lo único que soy experto es en los finales de capítulo: ¿se ha fijado -–plantea– que en todos los capítulos de las telenovelas los personajes terminan poniendo cara de perplejos, que abren los ojos y sale la música y se quedan con esa mirada aterrada? Eso sí lo podría hacer”.
“Nunca hemos interrumpido la conversación con Argos. Siempre nos visitamos y tenemos conversaciones, y en algún momento puede caer la bolita en el número que esperamos –-sostiene desde su vena de apostador de carreras de caballos–, pero no es inminente”.
Lo que sí es inminente en Skármeta es la publicación de un libro de cuentos que afina en estos momentos y de una nueva novela que ahora escribe y que transcurre en el ámbito de un régimen represivo bajo el cual “los personajes son víctimas de las ambiguedades de la ética”.
El autor de “La insurrección”, “La boda del poeta”, “La chica del trombón” y “El baile de la victoria”, entre otras novelas que en conjunto han sido traducidas a unos 25 idiomas, es de los pocos escritores latinoamericanos que vive de sus regalías.
Al éxito comercial de su obra contribuyó la cinta “Il Postino”, basada en “El cartero de Neruda”, ya que el laureado filme le dio a esa novela “una tremenda visibilidad y también iluminó el resto de mi obra y le dio mucho más visibilidad a mi vida como intelectual”.
Reconoce que gracias a su obra vive de manera confortable pero sin lujos, porque “lo que yo disfruto de la vida es el amor, la amistad, la música, los viajes, los libros.”.
Para este escritor de libros “el libro es lo más actual” y por ello pregunta desde su agudeza creativa: “¿no le parece fantástico que un libro aporte tanta información, tanto placer, sin que haya ninguna energía que lo mueva salvo la del alma del autor y del lector que lee?”.
- Claro que sí maestro –concedemos–: ¿pero qué piensa de aquellos jóvenes escritores que vaticinan que el llamado libro electrónico desplazará al libro impreso?
- Ah, eso es porque son jóvenes –afirma con convicción y con una gran sonrisa que casi nunca pierde a lo largo de la entrevista–-: en cuanto les pongan los primeros anteojos, esos escritores van a cambiar de opinión.
Junio 10th, 2008 at 5:45 pm
Internet es una moda apenas vigente. El libro, como dice el autor, nunca pasará de moda. El libro es una herramienta poderosa, la cual trasciende tiempos y fronteras, el internet es una herramienta tecnológica “virtual”.
Por ejemplo, ¿donde están las páginas que a finales de los 90s eran las más visitadas del mundo? Netscape ya desapareció y era el programa de navegación web más importante. ¿Alguien recuerda Paragon, Yupi?
Sin embargo, en el contexto de México, nos sorprende esta afirmación por la escasa cultura en lectura de libros que tenemos la mayoría de los mexicanos; basta con ir a Chile, Argentina, Francia, Italia, para ver cómo disfrutan los libros.
Junio 11th, 2008 at 1:58 pm
Muy bien!! yo tengo libros de hace 30 años en perfecto estado, y me encanta verlos, leerlos, olerlos, me remontan al pasado, me remontan a cuando era niña y los leía.
¿El internet? es un beneficio no lo dudo, una herramienta excelente (¿pues donde creo que estoy escribiendo? en un blog!)
Junio 11th, 2008 at 10:14 pm
Los libros -mientras haya papel- siempre seran mejor impresos que electronicos. El pdf existe desde hace años y no ha remplazado para nada los libros en papel.
Junio 29th, 2008 at 11:44 pm
El internet nunca ha servido para leer tan a gusto como leer un libro.
Julio 5th, 2008 at 1:34 pm
Cómo hay gente que odia el internet! es buenísima la tecnología, aunque es más romántico y clásico leer un libro en papel, nadie le quita eso.
Julio 18th, 2008 at 11:22 am
Por supuesto que es mas comodo leer un libro que leer en internet, pero internet cumple un proposito mas amplio que ofrecer lecturas: ofrece diversion, noticias, video, etc. y el libro solo texto e imagenes.